
Por Marcela Torres
Lima, la capital del Perú, es la segunda ciudad más grande del mundo ubicada en un desierto -después de El Cairo, Egipto, con más de 12 millones de habitantes-. Con 9 millones de habitantes, Lima tiene el gran reto de satisfacer las necesidades hídricas de su población y también de las comunidades agrícolas, de la industria y de la energía. El reto es mayor sabiendo que sus tres ríos -Rímac, Chillón y Lurín- que nacen en la Cordillera de Los Andes, están en situación de estrés hídrico o escases hídrica.
Por décadas, la permanente presión por expansión urbana, unida a prácticas poco sostenibles en minería y agricultura y el incumplimiento de las normas ambientales referidas a calidad de agua por parte de varias industrias ubicadas en estas cuencas, han ocasionado un grave problema de contaminación y deterioro ambiental.
Creación de Aquafondo
Para contribuir a enfrentar este desafío, TNC se ha asociado con Grupo GEA, Fondo de las Américas (FONDAM), Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A. y han creado el Fondo de Agua para Lima y Callao, Aquafondo, el cual fue lanzado en noviembre de 2010.
En conjunto, todos los miembros fundadores aportaron un capital inicial aproximado de 250 mil dólares, que se utilizará para financiar proyectos de reforestación, cosecha de agua, recuperación de lagunas, pequeña infraestructura hídrica, mejores prácticas de riego, entre otros.
“Lo que se busca es mejorar la calidad y disponibilidad de agua en las tres cuencas y, al mismo tiempo, apoyar los procesos de gobernanza para la gestión del recurso hídrico con la participación de las comunidades locales, pobladores y principales usuarios del agua”, explica Juan José Rodríguez, Coordinador de Fondos de Agua del Programa de Conservación Andes del Sur de TNC.
Además, se realizarán campañas de sensibilización ambiental para transmitir a la población información relevante sobre el cuidado y uso eficiente del agua. El Aquafondo busca también contribuir a desarrollar una nueva cultura del agua, generando conciencia, compromiso y confianza para llevar a cabo trabajos conjuntos con la participación de los sectores público y privado y las comunidades locales.
Replicando un modelo exitoso
Aquafondo se basa en un modelo que TNC ha replicado en América del Sur durante la última década y que ha revolucionado la conservación de agua dulce mediante el lanzamiento de fondos de agua que pagan por la protección de los servicios ambientales que brindan las cuencas, ayudando así a asegurar el abastecimiento de agua dulce hoy y en el futuro.
El creciente portafolio de fondos de agua de TNC ahora incluye más de 20 fondos e iniciativas de productores de agua en diversas fases de desarrollo, que proveen una constante fuente de financiamiento para la conservación de casi 3 millones de hectáreas de cuencas hídricas que aseguran agua potable para unos 40 millones de personas.
La idea del Fondo de Agua para Lima y Callao se gestó en el marco del “Plan por una Lima y Callao Verdes”, realizado en 2005. Basándose en anteriores experiencias exitosas de Fondos de Agua, el Grupo GEA desarrolló un estudio para Lima y Callao, el cual analizó variables ambientales y su relación con la dinámica urbana, concluyendo que la disponibilidad de agua es el problema ambiental más grave que enfrenta la ciudad.
Anna Zucchetti, Directora Ejecutiva del Grupo GEA, explica que comenzaron a trabajar en Lurín, el valle mejor conservado, para protegerlo como un corredor ambiental para la ciudad. “De ahí en adelante nos enfocamos en la cuenca y buscamos maneras innovadoras de proteger las tierras agrícolas. Investigamos experiencias internacionales y aprendimos acerca de los fondos de agua. En el camino conocimos a personal de TNC y nos hemos convertido en aliados para crear el Fondo de Agua para Lima y Callao”, dice Zucchetti.
¿Cómo operara Aquafondo?
La administración financiera de los aportes recibidos para Aquafondo recae sobre el FONDAM, institución que tiene una amplia experiencia administrando recursos financieros como los canje de deuda por naturaleza entre los gobiernos del Perú y Estados Unidos. Los recursos del Aquafondo son colocados en Fondos de Inversiones que ofrecen mayor rentabilidad.
El Fondo cuenta con una Secretaría Técnica que establece criterios y prioriza los proyectos y programas de acuerdo a las estrategias del Fondo, las cuales responden a las políticas nacionales, regionales y locales sobre la gestión de los recursos hídricos.
Aquafondo es también una gran oportunidad para las empresas con programas de responsabilidad social y ambiental que estén interesadas en aportar a la conservación y recuperación de estas cuencas.
“Como parte de nuestro compromiso con el desarrollo sostenible, buscamos formar una cultura del agua y nuestra participación en una iniciativa multilateral como Aquafondo es la mejor manera de mostrar nuestro compromiso con la sociedad”, dice Felipe Cantuarias, Vicepresidente de Planeamiento y Asuntos Corporativos de la Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A. “Creemos que ésta es una iniciativa que va a atraer a otras empresas del sector privado y nuestro rol va a ser actuar como catalizador de esa relación entre el sector público, el sector privado y los organismos cooperantes para que este fondo sea un éxito, tal como en otros países de América Latina”.
Apoyo transversal
Además del sector privado, el lanzamiento de Aquafondo ha tenido una excelente acogida también en el sector público. La alcaldesa electa de Lima, Susana Villarán, expresó públicamente su compromiso para apoyar este Fondo de Agua. A ella se suman los alcaldes de las provincias de Lima y el gobierno regional del Callao.
Para la Viceministra de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Ministerio del Ambiente, la economista Rosario Gómez, “una buena gestión de los fondos de agua, reinvirtiéndolos en proyectos de conservación y recuperación de ecosistemas de las cabeceras de cuenca de los ríos asegurará la provisión de agua en regularidad y calidad, ya que al conservar de manera sostenible estos ecosistemas se mitigan los impactos del cambio climático, se disminuyen los desechos vertidos en los ríos, se disminuyen los efectos de la erosión y su impacto en los costos de tratamiento del agua”.
Según Alberto Gonzáles, representante de TNC en Perú, “este apoyo transversal es una señal muy auspiciosa para esta iniciativa que beneficiará no sólo a los más de nueve millones de habitantes de Lima, sino también a las comunidades locales que viven en estos tres valles y dependen de ellos para subsistir”.
Marcela Torres trabaja como escritora y especialista de marketing para TNC en América Latina.
Créditos fotográficos (izquierda a derecha, de arriba a abajo): (de arriba a abajo, de izquierda a derecha): Cañón del rio Rímac cerca del Infernillo © Walter Wust; Paisaje de montaña cerca de la cabecera de la cuenca del Rímac © Walter Wust; Mapa de las cuencas de Lima © Mercedes Ibáñez/TNC; Bogotá © Diego Ochoa/TNC.
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