Costa Rica
Área Marina de Manejo Montes Submarinos

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Por Karla Miliani

Costa Rica declaró el pasado tres de marzo una nueva Área Marina Protegida (AMP), la más grande del país, y la cual comprende más de 9000 km2. 
Esta AMP se suma al Parque Nacional la Isla del Coco, multiplicando por cinco su extensión actual de 200.000 hectáreas. Este lugar, considerado una de las joyas del Pacífico Tropical Oriental, es sitio de paso preferido de vastas poblaciones de tiburones martillo, tiburón sedoso, tortugas laud, delfines y otros pelágicos que migran a lo largo de esta enorme área.

Después de seis años se culminó este proceso en el que trabajaron conjuntamente el gobierno de Costa Rica, organizaciones no gubernamentales, universidades y otros sectores, para crear la que es hoy el área marina protegida más grande de Costa Rica. El Área Marina de Manejo Montes Submarinos, como se denominó, se asemeja en tamaño al Parque Yellowstone en Estados Unidos y es el segundo después del Parque Nacional Galápagos en Ecuador en términos de áreas marinas protegidas en el Pacífico Tropical Oriental. 

Lugar de tránsito y delikatessen preferido por tiburones y atunes

Estos montes submarinos se ubican a 56 kilómetros al sur de la Isla del Coco y hacen parte de una serie de corredores marinos que son clave en el desplazamiento de especies como el atún y el tiburón entre sus áreas de alimentación y reproducción.

Los resultados de la expedición científica que realizó National Geographic hace más de un año y en la que participaron organizaciones locales e internacionales, entre ellas la Fundación Amigos de la Isla del Coco, TNC y otras organizaciones de conservación fueron decisivas para que el gobierno de Laura Chinchilla, tomara la decisión de apoyar la declaratoria.

Esta expedición reveló que el área marina del Parque Nacional la Isla del Coco es uno de los lugares que alberga la mayor cantidad de biomasa de peces de arrecife tanto en el Pacífico Tropical Oriental como en otras zonas insulares del trópico. Esta biomasa la conforman un gran número de especies de peces, sobresaliendo grupos como los tiburones, meros y atunes, todas ellas especies amenazadas.

TNC, actor decisivo a la hora del voto

Otra de las conclusiones que impulsaron al gobierno tiene que ver con la pesca de atún con redes de cerco y como esta práctica al interior del parque –zona libre de pesca–, así como la presión pesquera por fuera del área protegida, está poniendo en peligro la biodiversidad de este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El papel de TNC es este proceso fue crucial para la declaratoria del área. A lo largo de seis años, TNC contribuyó en la evaluación ecoregional del área marina de Costa Rica y los vacíos de conservación. Este análisis científico identificó los montes submarinos de la Isla del Coco como área prioritaria de conservación. También desarrolló, junto con los demás socios, la justificación técnica para la declaratoria.

De otro lado, se facilitó la consulta previa con los actores locales –sector pesquero, turismo, academia, gobierno, y comunidades, entre otros–. Igualmente, TNC se acreditó ante el Concejo del Área de Conservación de la Isla del Coco para votar a favor de esta iniciativa y así contrarrestar la oposición que surgió desde el sector pesquero. 

Costa Rica toma en serio sus metas de conservación

Este anuncio representa un gran avance por parte del gobierno costarricense en el cumplimiento de las metas propuestas bajo el Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (CDB) en cuanto a sus áreas marinas. A pesar de que el país ha reservado un cuarto –26%– de su área terrestre para su conservación, sólo un 1% de sus océanos están protegidos.

Si bien este es un paso histórico que merece un amplio reconocimiento al gobierno de Costa Rica, la consolidación de esta nueva área marina protegida dependerá de la adecuada implementación de su plan de manejo y del apoyo por parte de los socios. Además, "el reto con respecto a nuevas áreas marinas protegidas en Costa Rica es grande, pues las actividades se centrarán de ahora en adelante en zonas costeras donde intereses y conflictos con diferentes sectores de la industria pesquera y comunidades pueden poner sobre la cuerda floja los esfuerzos de conservación", aseguró Fabián Sánchez, experto marino de TNC.

Esta nueva área marina protegida y su considerable extensión es crítica para la conservación de la biodiversidad marina en el Pacífico Tropical Oriental. Con su creación, se sienta un precedente y se da un ejemplo para otros países de la región sobre la importancia de conservar bajo esquemas que permiten un uso sostenible de los recursos.

"La creación de áreas marinas protegidas funcionales y resistentes a los impactos del cambio climático es la siguiente gran tarea para los gobiernos" concluyó Fabián Sánchez.

Costa Rica está cerca de ser el primer país en vía de desarrollo en el mundo en cumplir sus obligaciones de conservación bajo el Convenio sobre Diversidad Biológica. Sin embargo, para llegar a este punto aún falta mucho por hacer, y sobre todo en cuanto a sus áreas marinas se refiere.

Créditos fotográficos (izquierda a derecha, de arriba a abajo): (izquierda a derecha, de arriba a abajo): Un colorido pez Loro Mexicano (Bodianus diplotaenia) nada en las aguas del Parque Nacional Isla del Coco en Costa Rica. © Jeff Yanover; Tortuga marina verde (Chelonia mydas) y buceadores en las aguas del Parque Nacional Isla del Coco, Costa Rica. © Jeff Yanover; Cardúmen de jureles (Caranx sexfasciatus © Jeff Yonover; Aves en las costas del Perú. © Walter Wust; Zalophus californianu en Isla Espíritu Santo © Mark Godfrey/TNC.